El comercio justo: ¿justo o no?
Me despierto por la mañana y voy al Starbucks local en mi camino a clase. Starbucks no compra todos sus productos por los estándares del movimiento del comercio justo, pero sí venden algunos tipos de café que tienen la marca del comercio justo. Yo pago unos centavos más y compro un café con esta marca. Continuo a clase con mi café y con el pensamiento, “hoy, he ayudado al mundo,” y es el fin de mi consideración para el mundo para ese día. ¿Pero de veras he ayudado al mundo? ¿Sé yo que el dinero extra que pagué va al granjero pobre en Etiopía? No, no lo sé. En muchos casos, esto es todo lo que representa el comercio justo—una idea buena pero sin responsabilidad. Hay muchas facetas del argumento de si el comercio justo sí es justo o no y una exploración de éstas va a dar luz al análisis verdadero del comercio justo.
¿El dinero en realidad va a los granjeros pobres que queremos ayudar con el movimiento del comercio justo? En unos casos, solamente el cinco por ciento de la cantidad extra que pagamos para apoyar el comercio justo va a los productores nativos. El resto del dinero sólo va a los países ricos que apoyan el comercio justo (Brown). Otros estudios sugieren que más dinero va a los que lo necesitan, pero es claro que no es tan perfecto que quisiéramos pensar, que no todo lo que pagamos va a los granjeros indígenas. El problema es que no tenemos ninguna responsabilidad para asegurar adónde va el dinero. Pagamos el poco más para ayudar al mundo en teoría, pero no tomamos los pasos necesarios para asegurar que estamos ayudando. No podemos estar satisfechos con buenos sentimientos de nuestro propio valor humanitario. ¿Pero qué manera tenemos para mantener la responsabilidad del movimiento? ¿Hay una acción más responsable?
El comercio justo está bien pero no crea la igualdad comercial que propone. Este lado del argumento contiende que la cantidad de dinero extra que pagamos si queremos apoyar a los productores indígenas por comprar del comercio justo sí cumple con nuestras intenciones buenas pero no es suficiente, si en realidad el dinero llega a los granjeros. Por ejemplo, las condiciones del comercio justo pueden aumentar el salario de un productor en Colombia por tres veces. Desafortunadamente, el salario de este granjero todavía está 100 veces detrás de los europeos (Havelaar). El comercio justo tiene la meta correcta, pero no tiene los medios para lograrla. El problema es con la estructura de nuestro sistema capitalista. El comercio justo es una manera de tratar los síntomas pero no ataca el corazón del problema.
Los granjeros necesitan todo lo que podemos darles. El argumento aquí es aunque todo nuestro dinero que intentamos que alcance a los nativos posiblemente no vaya a llegar allí, la cantidad que sí les llega a ellos va a hacer una diferencia en sus vidas. Las condiciones en los países más agotados financieramente son tan miserables que los granjeros necesitan todo lo que podemos darles. “Farmers are in crisis. Millions of coffee farmers in Latin America, Africa, and Asia are facing poverty, starvation, and loss of family farms.” (Young) Con tales circunstancias, el impacto de nuestras acciones es evidente.
La intención no está mal fundada. Aunque necesitamos tomar unos pasos para asegurar la responsabilidad de los que proponen el comercio justo, la ideología aquí, ayudar a los más marginalizados, no está mal fundada. Necesitamos evitar el pensamiento de que somos los salvadores de ‘personas primitivas’ porque esta ideología es nada más que una revitalización del colonialismo (Mitchell), pero ayudar no es una cosa mala. Ayudar a estos productores puede ser de altísima importancia para ellos, y participar en el comercio justo es una manera rápida de asegurar el apoyo económico.
Al fin y al cabo, el movimiento del comercio justo no es un problema, pero no es la única solución a la injusticia económica. Sí hay muchos granjeros en países del tercero mundo que necesitan ayuda, pero son víctimas de un sistema económico complejo. Darles a estos productores pobres más dinero ahora sí les ayuda inmediatamente. Sin embargo, hasta el tiempo cuando se cambie el sistema capitalista de nuestro mundo, van a seguir siendo víctimas pobres del sistema.
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2 comments:
Tu ensayo fue muy original y aprendí mucho. Nunca consideré que el dinero mio no es necesariamente ayudando los granjeros pobres. Fue una idea nueva a mi que los fondos son para los países ricos también. Es un concepto muy complejo y hay muchas áreas para mejorar el sistema. ¡Buen trabajo, Grady!
Hola Grady! Me gusta tu ensayo, antes no sabía mucho del comercio justo. También me gusta tu ejemplo de Starbucks en la introducción. Nunca he pensado en la cuesta del café y las personas que hacen el café pero reciben poco dinero. Es un tema muy interesante. También discutes muchos ideas y puntos diferentes.
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