Wednesday, October 8, 2008

¿a quién le importa el comercio justo?

En el mercado global, hay varias entidades nacionales que intentan importar y exportar productos a través del globo, y estas entidades tienen una gama de capacidades para transferir los bienes a otros. Desafortunadamente, en nuestro sistema de comercio, no es difícil que las empresas más grandes aprovecharse de las pequeñas. Estas corporaciones pueden vender sus productos a precios muy bajos porque usan una mano de obra barata y controlan cada paso de su producción. Mientras tanto, los productores pequeños tienen que hacer lo que puedan con lo que tienen. Esto tiene un impacto sumamente negativo en las condiciones de la vida de las personas cuyas ‘empresas’ pequeñas no pueden competir con las grandes. Pero hay un creciente número de individuos preocupados por esta situación. Las personas a quienes les interesa el comercio justo se comportan cada día de una manera que demuestra su altísima preocupación con la condición humana mundial.
Obviamente, los miembros del grupo que se preocupa por el comercio justo no se comportan igualmente cuando se considera su personalidad o sus gustos y disgustos cotidianos. Las semejanzas aparecen en sus creencias en tópicos que tienen que ver con los derechos de ciudadanos de países del tercero mundo, o cómo podemos vivir en un mundo de lujo cuando algunos no tienen ni agua suficiente para vivir. Sí, a casi todas personas, estos tópicos les causan sentimientos negativos, pero lo que separa a las personas comprometidas con comercio justo es su deseo de hacer algo contra estas injusticias en vez de simplemente ver lo que pasa. Cuando observas un peleón dando puñetazos a un niño menor, ¿haces algo? Esto es lo que está pasando a una escala mundial con el comercio. ¿Quieres impedir la injusticia?
En mi propia vida, no soy líder de ningún grupo humanitario ni hago huelgas u otras reuniones así, pero me he involucrado en el comercio justo en dos maneras. Primero, bebo mucho café, y sólo compro el café de vendedores que obtienen su café legítimamente. El café tiene el mismo sabor de todo café, pero yo sé que los productores de este café están recibiendo fondos suficientes por su trabajo. También soy miembro de OxFam America en la red. Con OxFam, se puede participar en programas de comercio justo. Por ejemplo, hoy insté a mis senadores a firmar legislación que intenta imponer penas para no cumplir con las reglas del comercio justo. No es mucho trabajo para mí; sólo tengo que hacer clic en la computadora unas pocas veces, y al final del día, tengo buenos sentimientos sabiendo que, “hoy, he ayudado al mundo”.
Hoy en día, es fácil involucrarse con el comercio justo. La manera más prevalente es solamente comprar productos marcados con la autentificación de comercio justo. Sí, va a costar un poco más, pero tenemos bastante, y por comprar de esta manera, ayudamos a personas que son víctimas de un sistema lleno de defectos. También hay grupos humanitarios que se enfocan en el comercio justo, como Oxfam, y se puede donar su dinero o su tiempo a ayudar a grupos similares. Son pasos así que toman las personas quienes se preocupan por el comercio justo. ¿Eres tú uno de estos individuos?

1 comment:

Lauren said...

Grady,
Me gusta mucho la estructura de su descripción, y la voz que usaste. Me hizo pensar muchísimo en mis propios hábitos y cómo puedo ayudar de alguna manera. Tengo solamente una sugerencia básica después de leer su descripción: necesita más descripción. Tú explicas muy claramente sobre el tema de comercio justo, pero a mí me gustaría saber más de cómo son las vidas cotidianas de los obreros en cafeteros que no son apoyados por organizaciones de comercio justo. ¿Cómo son los condiciones que tienen que soportar? ¿dinero bajo? ¿mal tratamiento? Sin duda hay historias muy chocantes y tristes para dar al lector una dimensión personal, una razón tangible para cambiar sus propios hábitos y tratar de ayudar.